Carol Tavris estudia y ha escrito sobre una de las facetas más interesantes de la psicología humana: la culpa.
No tengo mucho que decir sobre este vídeo, fruto del encuentro La ciudad de las ideas 2009 en México, salvo que me parece fascinante. Está claro que todos cometemos errores, pero lo interesante es cómo insistimos en autojustificar un simple error, para evitar admitir, simple y llanamente, que nos hemos equivocado, que no deberíamos haberlo hecho, que no. Y lo más interesante aún es que esta autojustificación puntual puede acabar llevándonos a volver a cometer ese error muchísimas veces más, porque al justificarlo, le quitamos la etiqueta de “error” e incluso lo podemos convertir en algo aceptable. Una forma de cerrar los ojos para poder seguir sintiéndonos “personas inteligentes y con fundamento” (1).
Creo que lo que Tavris nos muestra en este vídeo puede aplicarse a todas nuestras decisiones en la vida, como ella misma afirma: decisiones laborales, académicas, políticas, de ideales, pero también sentimentales o familiares. Sólo hace falta un poco de objetividad y de valor para reconocer que sí, nos equivocamos, y no, no tenemos por qué ir cabizbajos por ello. Y quien se ría de errores ajenos, es quizá quien más se está equivocando.
Os dejo con Carol.
(1) Un buenísimo artículo sobre la disonancia cognitiva, para quien quiera profundizar, aquí: La pata de pollo y el paisaje con nieve.